Termostatos

No podemos encontrar productos que coincida con la selección.

Ventajas y tipos de termostatos 

La principal ventaja de un termostato es ahorrar energía, ya que puede controlar la temperatura según el control que quieres y no se sobrepasa. Además, al haber también programable, puedes decidir cuándo y a cuánto quieres tener acondicionado el hogar: que se apague cuando te vas de casa, y se encienda un rato antes de que llegues para tener tu hogar caldeado.

Existen muchas variantes y tipos de termostato: termostato analógico, termostato digital, termostatos programables, termostato calefacción, termostato inalámbrico, termostato de pared para aire acondicionado… Es aconsejable para las calderas, también cuentan con control remoto. Dentro de los sistemas de control para medir la temperatura, es uno de los más eficaces y precisos, por poderlo hacer de manera digital y optimizarlo haciendo que sea programable.

Para poder controlar también el aire, existen termostatos específicos para el aire acondicionado.

Termostatos de calefacción analógicos 

El termostato analógico es un aparato convencional equipado con una “rueda” que se gira para elegir la temperatura, aumentándola o disminuyéndola. Al igual que su versión digital, su control también contribuye a ahorrar energía en el hogar.

Funcionamiento: un par de metales de distinto material que hacen contacto según la temperatura.

Suelen instalarse en las estancias más representativas de la casa y donde hay más carga térmica.

Su funcionamiento es sencillo y son económicos, aunque no muy precisos.

Termostatos de calefacción digitales 

El termostato digital es una gran elección dentro de los sistemas de control a la hora de poder medir la temperatura con mayor precisión. Al poder controlar la temperatura de esta manera, el ahorro energético es mayor.

Tenemos que vigilar las filtraciones de aire en la casa para optimizar su rendimiento.

  • Son más precisos que los analógicos (con valores de 0,01ºC de precisión), debido a que su funcionamiento y medición se concreta a través de dispositivos electrónicos y sondas. El control también se puede realizar a través de un control remoto.
  • Se trata de aparatos sencillos y eficientes que consumen solo la energía que necesitan.
  • Poseen una pantalla en la que se visualiza la temperatura del lugar y se coloca a la que quieres estar.
  • Un termostato de calefacción se instala fácilmente.

Crono-termostatos de calefacción, digitales 

Dentro de los tipos de termostato, son muy útiles. Este aparato electrónico permite programar la temperatura por horas y días, además del encendido y apagado de la calefacción, fijando hora de arranque y parada.  Estos termostatos programables tienen mucho éxito en los últimos años.

Con su uso se puede lograr un ahorro energético de hasta el 20% comparado con el alcanzado con un termostato convencional.

Posee distintas posibilidades de ajustes y son bastante precisos.

Crono-termostatos inteligentes (WIFI) 

También conocidos como termostatos de calefacción inteligentes.

Funcionamiento: muy parecido a los termostatos digitales, aventajándolos, ya que, para controlarlos, programación y ajuste, puedes disponer de las nuevas tecnologías.

Estos aparatos poseen una APP (aplicación móvil) que si la descargas en tu Smartphone te permitirá ajustarlo a través de tu teléfono a distancia.

Recuerda que estos termostatos deben estar conectados, donde se encuentren instalados, a la red WIFI.

Poseen variedad de ajustes, son muy precisos y aportan un ahorro energético de hasta 15%.

Termostatos inalámbricos 

El termostato inalámbrico no necesita alimentación eléctrica ni cableado hacia el sistema de calefacción, pues emite una señal por radiofrecuencia, convirtiéndose así en una opción cómoda en estancias en las que existe una gran distancia entre el sistema de calefacción (calderas) y el termostato, lo que impide la instalación de cableado.

Son dispositivos precisos.

Es importante considerar que funcionan con baterías que deben ser repuestas cuando se agoten.